Disponemos de diversas formas de comprar oro e invertir en este metal invulnerable a la quiebra de bancos y a los balanceos de la economía.
Las monedas, barretas y lingotes de oro son los formatos más tradicionales de comprar y vender oro, aunque otra modalidad bastante demandada son
las onzas. Mediante una certificación bancaria del agente que se ocupa de la transacción,
nos aseguramos la propiedad del oro indiferentemente de la situación económica del banco o del país.Una alternativa muy interesante a estas formas de adquirir oro es la
compra del ETF, que indirectamente te hace poseedor de una cuota del fondo de algún fideicomiso que replique el precio del oro, como el famoso “GLD”, principales reservas de oro físico sólo superadas por los grandes bancos mundiales.
Pero si eres de los que te gusta hacer las cosas por ti mismo, puedes comprar oro indirectamente desde las mismas
empresas mineras que se dedican a extraer el metal y a comercializarlo.A la hora de comprar oro como inversión y gastar grandes sumas de dinero, aunque conozcas las diferentes formas de realizar la compra,
debes asesorarte por profesionales y agencias expertas en inversiones de este tipo, que te asesoren y aseguren los resultados más satifactorios.